LOS CLASICOS
VIDAS PARALELAS IV.
PLUTARCO
GREDOS. 352 PAGS.

Vidas Paralelas IV, recoge las biografías de Arístides, Catón, Filopemén, Flaminio, Pirro y Mario.
Plutarco de Queronea (Queronea, Beocia , Grecia, c. 46 – Delfos, Grecia, c. 120/5 d. C.), historiador y filósofo griego (tras serle concedida la ciudadanía romana, como Lucio Mestrio Plutarco), está considerado uno de los grandes biógrafos de la Antigüedad clásica gracias a su vasto proyecto Vidas paralelas.
Sus obligaciones, como el mayor de los dos sacerdotes de Apolo en el Oráculo de Delfos, eran la de ser el responsable de interpretar los augurios de la o las pitonisas del oráculo. Además de sus deberes como sacerdote del templo de Delfos, Plutarco fue también magistrado en Queronea y representó a su pueblo en varias misiones a países extranjeros durante sus primeros años en la vida pública. el emperador Trajano lo nombró, ya en la vejez del escritor, procurador de la provincia de Acaya. Este cargo le permitió portar las vestiduras y ornamentos propios de un cónsul.
Recibió una sólida formación retórica y filosófica. Durante sus estudios en Atenas, dirigidos por Amonio, que profesaba en la Academia, este lo encaminó a las matemáticas, aunque él prefería la ética; el título de una obra perdida de Plutarco así lo parece indicar: Amonio, o de la no convivencia voluntaria con el mal. Concluidos sus estudios, volvió a Queronea, pero la ciudad requirió sus servicios para tratar asuntos administrativos con el procónsul romano en Corinto.
Viajó por lo menos tres veces a Roma (se sabe al menos que una fue poco antes de la muerte de Vespasiano en 79 d. C.; una segunda vez hacia el año 88 y otra durante el reinado de Domiciano, antes del año 94). Allí hizo amistades en las altas esferas sociopolíticas.
Su abundante obra en griego, de la que afortunadamente ha sobrevivido su mayor parte, se ha dividido tradicionalmente en dos grandes partes bien diferenciadas: la conformada por sus Vidas paralelas, obra de madurez en la que empareja las biografías de célebres personajes griegos y romanos con el fin de comparar sus virtudes y defectos morales comunes. Probablemente su modelo fue el De viris illustribus del romano Cornelio Nepote.
Las Vidas supervivientes contienen veintitrés pares de biografías, donde cada par comprende una vida griega y una vida romana, así como cuatro vidas desparejadas. Como él mismo explica en el primer párrafo de su Vida de Alejandro, Plutarco no pretendía tanto escribir historias como explorar la influencia del carácter (fuera bueno o malo) sobre las vidas y los destinos de los hombres famosos.
*Vidas paralelas I. Teseo - Rómulo - Licurgo - Numa
*Vidas paralelas II. Solón - Publícola - Temístocles - Camilo - Pericles - Fabio Máximo
*Vidas paralelas III. Coriolano -Alcibiades - Paulo Emilio - Timoleón - Pelópidas - Marcelo
El resto de sus escritos bajo el nombre de Obras morales y de costumbres, son un gran corpus en el que caben trabajos de historia, filosofía, política y cuadros costumbristas.
POEMAS DE AMOR. CÁTULO
EDITORIAL RENACIMIENTO. 84 PÁGS.

Como decía José María Álvarez, los versos de Catulo parecen haber sido escritos por alguien cuyas referencias pueden ser otras, pero su caminar por esa altura poética es igual. Sus poemas, como las arenas de Libia, son infinitos y traspasan el devenir de los días con una intemporalidad absoluta. Es por eso que una traducción libre, de la mano del maestro Álvarez, nos ayudará a entenderlo, si cabe, mejor. Su ojo, siempre atento, pondrá el foco donde el mismo Catulo quiso que miráramos.
Esta edición de Poemas de amor, cuenta con la traducción de Noelia Illán Conesa y José María Álvarez; y el prólogo de la propia Noelia Illán Conesa.
Cayo Valerio Catulo (84-54 a.C.) fue un poeta romano cuyas composiciones se consideran algunos de los mejores ejemplos de poesía lírica de la antigua Roma, a pesar de su juventud y temprana muerte. No existe ninguna biografía sobre él, por lo que los detalles que se conocen provienen de los escritos de otros y de su propia poesía.
Se cree que mientras vivía en Roma conoció a muchos de los principales políticos de la época, a través de su poesía, concretamente a Cicerón (106-43 a.C.), que despreciaba su poesía, y al buen amigo de su padre, Julio César (100-44 a.C.). Suetonio (en torno a 69 - en torno a 130/140 d.C.) relata en su obra Vidas de los doce césares un enfrentamiento entre César y Catulo. Se desconocen la causa y la fecha exacta de su muerte, pero el teólogo e historiador del siglo IV d.C. san Jerónimo sostiene que el joven poeta murió alrededor del año 54 a.C. a la edad de 30 años. Su obra, conservada en un solo libro de poemas, aborda temas como el amor, la amistad, la traición y la sátira política.
Catulo escribió en estilo neotérico durante el apogeo de la literatura y la cultura romanas, y sus poemas no solo fueron leídos y apreciados durante su vida, sino que influyeron en poetas tan respetados de la época augusta como Ovidio, Virgilio y Horacio. Sus obras conservadas incluyen poemas cortos, poemas más largos y epigramas; 25 poemas de amor están dirigidos a una mujer a la que él llama Lesbia.
El historiador Norman Cantor, en su libro Antiquity (Antigüedad), escribió que la poesía de Catulo servía como «contrapeso» al idealismo, la mentalidad pública y el optimismo de su contemporáneo Marco Tulio Cicerón. Catulo reconocía la mortalidad como una parte esencial de la condición humana y exponía una faceta diferente de la vida romana: la existencia del pesimismo y el individualismo.
Se enamoró de una joven que se cree que era Clodia Metelli, la hermana del enemigo de Cicerón, Publio Clodio Pulcro (93-52 a.C.), y la esposa de un senador romano fallecido. Aunque se la acusaba de tener una reputación escandalosa, se desconocen los detalles de su relación con ella y si era totalmente recíproca o no. Supuestamente, ella es la Lesbia de sus poemas de amor, un homenaje a la poeta griega Safo de Lesbos (en torno a 620-570 a.C.)
José María Álvarez, conocido por ser uno de los Nueve Novísimos, fue uno de los poetas más universales con que la literatura española enriquece su trayectoria. Además de ser traducida parte de su obra a varias lenguas, él también tuvo a lo largo de su vida ese afán por traducir –sine ira et studio, que decía Tácito– los versos de los poetas que amaba y que consideraba fundamentales. Es por eso que algunas de sus versiones, como la de Kavafis o Villon, siempre estarán en la memoria de un lector de poesía.
Noelia Illán, poeta, filóloga clásica y conocedora de la obra de Catulo, colaboró muchos años junto a José María Álvarez en varios trabajos relativos a su obra. En los últimos años, ambos fueron perfilando la traducción de los poemas de amor de Catulo que consideraban esenciales para entender su obra.


